Todos lo consideraban “el tonto del pueblo”. Es por eso que hiciera lo que hiciera, no le daban ningún crédito y lo dejaban estar.

Un día llegó al pueblo un forastero. Este, al ver que el “tonto” se comportaba como le apetecía, y que nadie le hacía caso, no pudo más que preguntar: “¿Cómo es posible que, haga lo que haga este hombre, se le consienta absolutamente todo?”. A lo que le respondieron: “Bah, es que es el tonto del pueblo”. Y el forastero reflexionó: “Y a mí que me parece el más listo”…

Ramón…

El Pequeño Cuento de… “El Tonto del Pueblo”…
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