Llevaban caminando más tiempo del que podían recordar. Vagando por aquel desierto vacío de todo y repleto de nada. De repente, uno de ellos vio algo. Corrió hasta alcanzar una pequeña y solitaria piedra. La cogió. Volvió sobre sus pasos y se la mostró a su compañero de viaje. Este la sostuvo en su mano. Era lo único aparte de ellos mismos con lo habían topado durante su trayecto interminable. Sonrió y la lanzó con fuerza lo más lejos que pudo. El otro, sorprendido le preguntó: “¿Por qué la has tirado?”. Y su compañero respondió: “¿Acaso tienes algo mejor que hacer que ir a buscarla de nuevo?”

Ramón…

El Pequeño Cuento de… La Piedra en el Desierto…
Etiquetado en:

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: